Hace dos meses rompí un espejo en clase. Juro que lo ví caer al suelo y volverse pedazos en cámara lenta. Algo hizo click en mi cabeza y sólo pude pensar en tomar el trozo más afilado y rebanarme los brazos con él.
Ayer limpié la cocina, mientras enjabonaba los cuchillos pensé en apuñalarme con uno y tuve que parar.
Hoy consideré por un breve instante arrancarme los dientes con un tenedor, y me recordé a mi misma que no tengo permitido hacerme daño cuando compraba un rastrillo en la tienda y vi una caja de navajas.
viernes, 8 de mayo de 2015
Obsesión
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario